Piratería farmacéutica

Es un problema mundial de salud pública

 
Uno de cada diez medicamentos que se comercializan en el mundo son falsos, revelan datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS). De tal magnitud es este tipo de fraude que se estima que el año pasado la venta de medicinas falsas alcanzó los $75,000 millones.
Los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) lo consideran “un problema mundial de salud pública muy difícil de medir” que en países en desarrollo podría representar más del 30 por ciento de todas las medicinas vendidas.
Puerto Rico no se escapa del alcance de este magno y peligroso saqueo, por lo cual la Comisión de Asuntos del Consumidor de la Cámara de Representantes investiga el posible mercadeo a nivel local de estos fármacos.
Según lo define la Resolución de la Cámara 1449, de la autoría del representante Jorge Navarro, los medicamentos falsificados son aquellos con errores en su rotulación e irregularidades en su calidad que se fabrican en laboratorios clandestinos.
Según el CDC, un color, sabor y olor extraño podría delatar un medicamento fraudulento comparado con uno confeccionado legalmente. Errores ortográficos y cambios de color en sus empaques, al igual que rebajas notables en sus costos, también podrían descubrir un medicamento ilegal.
“En Estados Unidos esto es un problema monumental que ocurre todos los días”, dijo María Isabel Vicente, directora ejecutiva de la Asociación de Farmacias de la Comunidad. A modo de ejemplo, comentó que en convenciones nacionales de farmacéuticos este es uno de los temas principales que se discuten. Recalcó que generalmente los medicamentos que más se falsifican son los de alta demanda, como medicamentos para la disfunción eréctil y hormonas de crecimiento, los cuales, confeccionados legalmente, son costosos.
“A medida que se perfeccionan los métodos de falsificación, aumenta la presencia de estos productos, incluso en mercados que cuentan con controles más estrictos”, reconoció Edwin Rodríguez, director de Asuntos Regionales de la cadena de farmacias Walgreens.
Como ejemplo, mencionó que en enero de 2006 la Administración federal de Alimentos y Drogas (FDA, por sus siglas en inglés), advirtió que se estaban mercadeando antigripales falsificados, incluyendo al fármaco Tamiflú (oseltamivir), recetado para la influenza.
Efectos secundarios inesperados, fracaso en el cumplimiento del tratamiento o la muerte pueden ser algunas consecuencias de ingerir un medicamento fraudulento, coincidieron Vicente y Rodríguez. La Comisión de Asuntos del Consumidor de la Cámara ampliará esta investigación en una vista ejecutiva.

Reglamentados

La venta de productos que se anuncian como naturales y que reclaman algún efecto curativo tienen que estar registrados en el Departamento de Salud.

La persona que solicite registrar y vender un medicamento deberá poseer una licencia del Departamento de Salud.

El Departamento de Asuntos del Consumidor (DACO) reglamenta y fiscaliza los anuncios y las prácticas engañosas en el comercio.

El Reglamento de Calidad y Seguridad del DACO considera un “producto peligroso” todo el que haya sido prohibido por ellos, el Estado Libre Asociado o una agencia federal.

La Asociación de Farmacias de la Comunidad entiende que el Departamento de Salud debe evaluar la calidad de todos los productos, incluyendo los supuestos naturales.

Medicina natural

La venta de suplementos naturales también es objeto de investigación en la Legislatura por el peligro que representa su consumo.
La cadena de farmacias Walgreens en Puerto Rico, por ejemplo, detectó hace varios años que uno de los remedios naturales que tenía para la venta no cumplía con regulaciones de la Administración federal de Drogas y Alimentos (FDA, por sus siglas en inglés).
Según Edwin Rodríguez, director de Asuntos Regionales de Walgreens, tras enviar un análisis de este producto a su cadena matriz en Estados Unidos, se ordenó el retiro inmediato de este producto.
Según la Resolución de la Cámara 1449, la FDA ha identificado 72 suplementos dietéticos supuestamente naturales que son peligrosos para la salud. En el ámbito local, en el 2008 la FDA incautó más de 14,000 dosis de productos de la China que se empacaban y distribuían en Coamo (Shangai Distributors), recordó ayer la Administración de Servicios de Salud Mental y Contra la Adicción.

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